La mayoría de los sectores cerró 2025 con ingresos reales aún por debajo de los niveles de 2023, en un contexto en el que el poder adquisitivo continuó deteriorándose pese a la baja de la inflación. Según un informe elaborado por el economista y presidente del IARAF, Nadin Argañaraz, tanto los empleados privados registrados como los trabajadores públicos y los jubilados que cobran la mínima perdieron capacidad de compra en el último año. La única excepción a esta tendencia fue el caso de los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
El estudio advierte además que no se espera un cambio de tendencia significativo en 2026 que permita a estos sectores recuperar el poder adquisitivo perdido.


