La preocupación entre jubilados de la provincia de Buenos Aires volvió a crecer en los últimos días ante la situación financiera del sistema previsional bonaerense. Organizaciones de pasivos nucleadas en Jubilados del IPS advirtieron que el sistema enfrenta un escenario cada vez más complejo por el freno de transferencias nacionales y por los posibles efectos de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Según denunciaron, la deuda que la Nación mantiene con el sistema previsional bonaerense ya supera los 2 billones de pesos. Se trata de fondos que deberían haber sido transferidos por la Administración Nacional de la Seguridad Social para cubrir parte del déficit de la caja provincial. Ante esta situación, el gobierno de la provincia, encabezado por Axel Kicillof, inició una demanda ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para reclamar el cumplimiento de las obligaciones establecidas por ley.
Desde el Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires también advirtieron sobre el impacto de la falta de envíos de fondos. Su presidenta, Marina Moretti, señaló que la interrupción de las transferencias comenzó tras el cambio de gobierno nacional.
“Ya cumplimos dos años sosteniendo esta situación, algo que no es justo. Es un ataque directo a los jubilados bonaerenses porque no son recursos que le sacan a un gobernador; se los sacan a los jubilados de la provincia de Buenos Aires”, afirmó la funcionaria.


