Las declaraciones del ministro de Salud, Mario Lugones, generaron un fuerte rechazo en medio de la creciente crisis del PAMI. A pocas horas de una jornada de protestas en todo el país, el funcionario afirmó que la obra social enfrenta una “carga muy grande” debido a la cantidad de afiliados mayores de 80 años, lo que fue interpretado como una explicación desacertada frente a la situación actual del sistema.
Lugones sostuvo que el organismo cuenta con alrededor de un millón de afiliados mayores de 80 años sobre un total de cinco millones, además de casi 6.000 personas centenarias. Incluso señaló que “ya hay abuelos, hijos y nietos en PAMI”, en el marco del AmCham Summit. Sus palabras despertaron críticas por tratarse de una institución creada justamente para atender a jubilados y pensionados.
En paralelo, distintas agrupaciones de jubilados y trabajadores se movilizaron frente a sedes del PAMI para denunciar el ajuste en el sistema de salud. En la sede de Avenida Corrientes, en la Ciudad de Buenos Aires, se realizó una olla popular y una conferencia de prensa en la que se reclamó por el deterioro en las condiciones de atención. “El PAMI por ley es nuestro, nos están robando”, expresó una jubilada durante la protesta.
El conflicto se profundiza en el marco del paro de médicos de cabecera, que ya lleva tres días. Los profesionales rechazan una resolución que fija en $2.100 el pago por paciente, lo que —según denuncian— implica una reducción de hasta el 50% en sus ingresos. La medida pone en riesgo la continuidad de la atención y agrava la tensión en un sistema que ya muestra señales de crisis.

