Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a mostrar signos de retracción durante mayo. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el sector registró una caída interanual del 1,2%, consolidando una tendencia negativa que ya se extiende por cinco meses consecutivos.
El informe indicó que, entre enero y mayo de 2026, las ventas acumularon una baja del 3,1% respecto del mismo período del año anterior. La secuencia de retrocesos comenzó en enero, con una caída del 4,8%; continuó en febrero con un descenso del 5,6%; en marzo fue del 0,6%; y en abril alcanzó el 3,2%. De esta manera, mayo se sumó a una serie de resultados adversos para el comercio pyme.
A pesar del panorama general, el relevamiento mostró un dato alentador: en la comparación mensual desestacionalizada, las ventas crecieron 1,2% respecto de abril. Este resultado refleja una leve recuperación de la actividad comercial durante el quinto mes del año.
Desde CAME explicaron que el comportamiento del consumo continúa condicionado por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. En ese contexto, las familias priorizan la compra de productos esenciales y reducen el gasto en bienes considerados no indispensables, una tendencia que impacta de manera directa sobre distintos rubros del comercio minorista.
El sector comercial mantiene la expectativa de una mejora gradual en los próximos meses, aunque advierte que la recuperación del consumo dependerá de la evolución de los ingresos y de las condiciones generales de la economía.

