El entramado productivo argentino atraviesa uno de sus momentos más críticos desde la pandemia. Según un informe del monitor mensual de empresas de Fundar, durante marzo de 2026 cerraron más de 2.000 empresas y, en los últimos doce meses, desaparecieron alrededor de 14.000 firmas en todo el país.
El estudio advierte que la combinación de un tipo de cambio atrasado, el incremento de los costos internos y una apertura acelerada de las importaciones profundizó las dificultades para numerosos sectores de la economía. Los rubros más afectados fueron el comercio, la industria manufacturera y la gastronomía, que concentraron la mayor cantidad de cierres.
El dato representa una fuerte aceleración respecto de febrero, cuando se habían registrado 257 bajas empresariales. De acuerdo con Fundar, desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023 ya dejaron de operar 26.448 compañías.
Si bien la actividad económica mostró una mejora mensual del 3,5% en marzo, el informe sostiene que la recuperación no logró traducirse en una mayor supervivencia de las empresas. En ese sentido, el director de Economía de Fundar, Guido Zack, vinculó la situación a las políticas económicas implementadas por el Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Los datos reflejan un escenario de destrucción empresarial comparable al registrado durante 2020, en plena pandemia de COVID-19, y encienden alertas sobre el impacto de la actual coyuntura económica en el empleo y la producción.

