En medio del aumento de las tarifas de los servicios públicos y la pérdida del poder adquisitivo, la empresa AySA mantiene vigente la Tarifa Social, un beneficio destinado a usuarios residenciales que atraviesan dificultades económicas. El programa ofrece descuentos en la factura de agua y cloacas, además de facilidades para regularizar deudas.
La Tarifa Social contempla reducciones en el abono mensual y en los cargos de acceso al servicio. Quienes registren deudas también pueden acceder a planes de pago con condiciones especiales y, mientras permanezcan dentro del programa, cuentan con protección frente a posibles reducciones o cortes del suministro por falta de pago.
Para acceder al beneficio, los usuarios residenciales unipersonales deben acreditar ingresos netos —descontando gastos de salud y vivienda— que no superen el equivalente a dos jubilaciones mínimas. Desde el 1° de julio, ese límite es de $823.980 para una persona. En los hogares con más integrantes, el tope aumenta en el equivalente a una jubilación mínima por cada miembro adicional.
La Tarifa Social tiene una vigencia de un año y puede renovarse desde dos meses antes de su vencimiento. La evaluación y aprobación de las solicitudes está a cargo del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS).
Cómo realizar el trámite
Los interesados pueden solicitar el beneficio a través de los canales habilitados por AySA, presentando la documentación que acredite su situación económica. Luego, el ERAS analiza cada caso y determina si corresponde otorgar la Tarifa Social.

