La provincia de Buenos Aires oficializó el pago de una indemnización a Rocío Quagliarello, la única sobreviviente de la Masacre de San Miguel del Monte, y a su madre, Loana Sanguinetti, en el marco de un acuerdo extrajudicial que busca reparar los daños ocasionados por uno de los casos de violencia institucional más conmocionantes de los últimos años.
La medida quedó establecida a través del Decreto 739/26, publicado este martes en el Boletín Oficial, que autoriza al Fiscal de Estado a concretar la transacción judicial correspondiente. El monto total asciende a 343,6 millones de pesos, de los cuales 264.572.000 pesos serán destinados a Rocío Quagliarello y 79 millones de pesos a su madre.
Según se detalla en la norma, el Gobierno bonaerense resolvió avanzar con un acuerdo antes de que se dictara una sentencia, al considerar que un fallo judicial podría haber implicado una condena económica superior. En ese sentido, el decreto sostiene que la transacción se encuentra «plenamente justificada jurídica y fácticamente».
La indemnización contempla distintos conceptos vinculados a las secuelas del hecho. Para Rocío Quagliarello incluye incapacidad sobreviniente, lucro cesante, pérdida de chance, daño estético, daño psicológico y daño moral. En el caso de Loana Sanguinetti, la reparación comprende daño psicológico, daño moral, frustración del proyecto de vida y los gastos derivados de tratamientos médicos y farmacológicos.
La Masacre de San Miguel del Monte ocurrió el 20 de mayo de 2019, cuando efectivos de la Policía Bonaerense persiguieron a un automóvil en el que viajaban cinco jóvenes y abrieron fuego contra el vehículo. Como consecuencia del hecho murieron Camila López (13), Danilo Sansone (13), Gonzalo Domínguez (14) y Aníbal Suárez (22), mientras que Rocío Quagliarello sobrevivió con graves heridas.
En el juicio por el caso, dos policías fueron condenados a prisión perpetua y otros dos recibieron penas de 15 años de cárcel. Con esta reparación económica, la Provincia busca avanzar en el resarcimiento de las víctimas y sus familias, mientras la comunidad de San Miguel del Monte mantiene vivo el reclamo de memoria y justicia por los jóvenes fallecidos.

