La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y gremios aliados anunciaron un paro nacional con movilización para el día en que el Senado trate la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Además, evalúan anticipar medidas de fuerza a comienzos de febrero en aquellas provincias cuyos gobernadores respalden el proyecto del oficialismo.
La convocatoria fue resuelta en una reunión del Frente de Sindicatos Estatales y Gremios de Empresas Públicas, encabezado por ATE, que ahora espera el acompañamiento de la CGT —o al menos de sus sectores más combativos— tras un encuentro previsto para este miércoles en la sede de la UOM.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, afirmó que una huelga general durante el tratamiento legislativo “es absolutamente necesaria y obligatoria para el movimiento obrero”, aunque advirtió que no debe ser una acción aislada. En ese sentido, planteó la necesidad de un plan de lucha previo y apuntó contra los gobernadores que avalen la iniciativa, a quienes consideró responsables de una reforma que “retrotrae más de 100 años en materia de derechos”.
Aguiar sostuvo que el proyecto busca “quitar protección y debilitar al extremo a los trabajadores”, al tiempo que incrementa el poder de los empleadores, y advirtió que ese rumbo “no puede terminar en nada bueno”.
Del encuentro participaron, además de ATE, gremios judiciales, de la salud, vialidad, energía, telecomunicaciones, jerárquicos bancarios, PAMI, portuarios, docentes e investigadores universitarios.

