El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) atraviesa una nueva tensión institucional en medio de fenómenos climáticos extremos, luego de permanecer cinco meses sin conducción formal. A pesar de que en octubre pasado el Ministerio de Defensa había anunciado la designación del oceanógrafo Pedro Di Nezio como nuevo director, su nombramiento nunca fue oficializado mediante decreto y el organismo sigue acéfalo.
La incertidumbre se profundizó en los últimos días al conocerse un borrador que contempla volver a nombrar a Antonio José Mauad, el militar retirado que renunció en agosto tras cuestionamientos por su idoneidad técnica y presiones sindicales. Su salida había motivado justamente la búsqueda de un perfil técnico como el de Di Nezio, cuya llegada quedó paralizada tras el recambio en la conducción del Ministerio de Defensa: Luis Petri fue reemplazado por Carlos Presti después de las elecciones legislativas.
El vacío institucional se da en un contexto de alta demanda operativa por eventos meteorológicos de severidad creciente, que van desde los incendios en la Patagonia hasta episodios de olas gigantes en la costa atlántica. Técnicos y gremios del organismo advierten que la falta de autoridades formales complica la planificación, la ejecución de mejoras y la coordinación con otras áreas del Estado responsables de la gestión del riesgo climático.

