El Gobierno nacional autorizó un nuevo aumento en las tarifas del servicio público de gas que comenzará a regir desde el 1º de mayo en todo el país, en un contexto marcado por restricciones en el suministro, especialmente en el conurbano bonaerense, donde estaciones de GNC permanecen sin servicio desde comienzos de la semana.
La suba fue oficializada a través de resoluciones del ENARGAS publicadas en el Boletín Oficial. El ajuste tarifario contempla múltiples componentes: el traslado a los usuarios del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), la reconfiguración de los costos de transporte, la recuperación de las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA) y la implementación de la Revisión Tarifaria Quinquenal (RQT), que prevé 31 incrementos mensuales escalonados hasta 2030.
En términos prácticos, esto se traducirá en nuevas subas en las facturas residenciales y comerciales en la provincia de Buenos Aires, profundizando el impacto sobre los usuarios en medio de un escenario de alta demanda energética y limitaciones en la oferta.
El martes, el ministro de Economía, Luis Caputo, envió una nota al ente regulador en la que sostuvo que “resulta razonable y prudente continuar para el mes de mayo con la actualización de los precios y tarifas del sector energético”. Ese mismo día, distribuidoras como Naturgy BAN y Metrogas avanzaron con cortes de suministro a estaciones de GNC con contratos interrumpibles, como consecuencia del pico de consumo que tensionó al sistema.
El aumento llega así en un momento crítico, con señales de escasez que ya impactan en el abastecimiento y anticipan un invierno con mayores presiones sobre el sistema energético.



