El sistema de salud pública registra una demanda creciente luego de que más de 742 mil personas dejaran de pagar la medicina prepaga en los últimos dos años. Así lo indicó un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que advirtió sobre el fuerte impacto de los aumentos en las cuotas y la pérdida del poder adquisitivo.
Según el relevamiento, la desregulación impulsada por el Gobierno de Javier Milei permitió incrementos que volvieron inaccesibles muchos planes de cobertura privada para miles de familias. Como consecuencia, hospitales y centros de salud públicos reciben cada vez más consultas y pacientes que antes se atendían en el sistema privado.
El informe sostiene que la situación genera una presión adicional sobre el sistema sanitario estatal, que ya enfrenta problemas de financiamiento, falta de insumos y reclamos salariales de trabajadores y profesionales de la salud.
En paralelo, distintos sectores advierten que el incremento de la demanda en hospitales públicos se da en medio de recortes presupuestarios y conflictos en centros de referencia, donde residentes y médicos vienen realizando protestas para reclamar mejoras laborales y mayores recursos para garantizar la atención.

