La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su preocupación por la decisión del gobierno argentino de abandonar el organismo y advirtió que la medida podría debilitar la seguridad sanitaria del país. La salida se hizo efectiva el 17 de marzo de 2026, en medio de las críticas del presidente Javier Milei a la gestión internacional durante la pandemia.
Durante una conferencia de prensa, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que la decisión no solo afecta a Argentina sino también al sistema global de cooperación sanitaria. “La seguridad sanitaria requiere universalidad, y esto hará que Argentina sea menos segura”, afirmó el funcionario.
La medida se produce tras meses de cuestionamientos del Ejecutivo argentino al rol del organismo durante la crisis provocada por el COVID-19 y a las recomendaciones que emitió en ese período.
Ghebreyesus también remarcó la importancia de la articulación regional y señaló que gran parte del trabajo de la OMS en América se desarrolla a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En ese sentido, advirtió que un distanciamiento del organismo internacional también podría afectar la cooperación sanitaria dentro del continente.
La salida de Argentina abre interrogantes sobre el futuro de los programas de cooperación, asistencia técnica y coordinación en emergencias sanitarias que el país mantenía con el sistema internacional de salud.

