Más de la mitad de los niños, niñas y adolescentes del país vive en condiciones de pobreza. Así lo reveló el último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, con datos actualizados a diciembre de 2025.
Según el estudio, el 53,6% de la población de entre 0 y 17 años no logra cubrir sus necesidades básicas de alimentación y entorno social. Si bien la cifra sigue siendo crítica, muestra una baja en comparación con los últimos años, impulsada en parte por mejoras en los ingresos provenientes de prestaciones sociales.
Al inicio de la gestión de Javier Milei, la pobreza infantil alcanzaba el 62,9%. Ese porcentaje descendió a 59,7% en 2024 y continuó bajando hasta el 53,6% registrado en 2025.
La serie histórica elaborada por la UCA evidencia que el mejor escenario se dio en 2011, cuando la pobreza infantil se ubicó en el 35,7%. Desde entonces, el indicador mostró un deterioro sostenido, con un primer salto significativo en 2018 (51,7%) y niveles por encima del 60% a partir de 2020.
El informe también advierte sobre cambios estructurales en la composición de los hogares. La proporción de viviendas con niños y adolescentes viene disminuyendo de forma constante: pasó del 56% en 1991 al 44% en 2022. Además, se proyecta que para 2025 todas las jurisdicciones del país estarán por debajo del nivel de reemplazo poblacional, estimado en 2,1 hijos por mujer.
Los datos forman parte del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2010-2025, que vuelve a poner en agenda la magnitud de las desigualdades que afectan a las nuevas generaciones en Argentina.

