El Gobierno nacional oficializó este lunes el levantamiento de la prohibición de los cigarrillos electrónicos y avanzó en su regulación a través de nuevas disposiciones publicadas en el Boletín Oficial. La medida marca un cambio significativo en la política sanitaria vigente desde hace más de una década.
Mediante la Disposición 2543/2026, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dejó sin efecto la Disposición 3226/2011, que prohibía la comercialización de los sistemas electrónicos de administración de nicotina, conocidos como cigarrillos electrónicos, así como todos sus accesorios y cartuchos.
Aquella normativa había sido implementada con el objetivo de resguardar la salud pública ante la falta de evidencia sobre los efectos de estos dispositivos. En la misma línea, años más tarde, el Ministerio de Salud había reforzado las restricciones mediante la Resolución 565/2023, que también alcanzaba a los productos de tabaco calentado y sus insumos.
Con el nuevo esquema, el Ejecutivo no solo habilita la venta de estos dispositivos, sino que establece un marco regulatorio para su comercialización, lo que abre un nuevo escenario tanto para consumidores como para la industria del vapeo en el país.
Si bien desde el Gobierno no se difundieron en detalle los fundamentos técnicos del cambio, la decisión reabre el debate sobre los riesgos y beneficios de estos productos, especialmente en relación con su impacto en la salud y su uso como alternativa al consumo de tabaco tradicional.

