Un equipo de investigadores del CONICET, junto a profesionales del CEMIC y especialistas del sistema de procuración de tejidos de la provincia de Buenos Aires, consiguió la regeneración completa de una herida crónica mediante la utilización de un parche elaborado con membrana amniótica humana, un tejido obtenido de la placenta después del parto.
El avance permitió evitar una cirugía de injerto en un paciente oncológico que padecía una úlcera glútea recalcitrante, una lesión compleja que no respondía a los tratamientos convencionales. La herida se había originado a partir de una infección provocada por una inyección mal aplicada y, tras múltiples intervenciones fallidas, la única alternativa terapéutica disponible era una operación para injertar tejido.
El tratamiento consistió en la aplicación de un apósito biológico desarrollado a partir de membrana amniótica humana, un tejido que posee propiedades regenerativas, antiinflamatorias y cicatrizantes. Gracias a esta técnica, los especialistas lograron la recuperación total de la zona afectada y la regeneración de los tejidos dañados.
Los resultados de la experiencia fueron publicados en la revista científica International Journal of Molecular Sciences y fueron destacados como un avance relevante en el campo de la medicina regenerativa.
Los investigadores señalaron que este tipo de terapias podría convertirse en una alternativa eficaz para el tratamiento de heridas crónicas de difícil resolución, como úlceras, quemaduras y lesiones que presentan complicaciones para cicatrizar. Además, remarcaron el potencial de los tejidos humanos donados para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas que mejoren la calidad de vida de los pacientes y reduzcan la necesidad de intervenciones quirúrgicas más complejas.

