La crisis económica vuelve a sentirse con fuerza en las escuelas bonaerenses. Desde el gremio docente SUTEBA La Plata advierten que crecen los casos de estudiantes que llegan a clase con hambre, sin abrigo adecuado o con calzado deteriorado, una situación que comparan con la vivida a fines de la década del 90.
La secretaria general de SUTEBA La Plata, Julieth Fernández, aseguró que la escuela vuelve a convertirse en el principal espacio de contención frente al deterioro social. «La escuela históricamente ha sido el receptáculo de todas las problemáticas sociales», sostuvo, al señalar que cada vez son más frecuentes las situaciones de chicos y chicas que asisten a clases con necesidades básicas insatisfechas.
La dirigente, con 28 años de trayectoria docente, recordó que durante sus primeros años en las aulas, entre 1996 y 1997, era habitual encontrar estudiantes con hambre, descalzos o con zapatillas rotas. Según afirmó, ese escenario reaparece en la actualidad, especialmente en las zonas más vulnerables del conurbano y la periferia platense.
Frente a este panorama, muchos docentes impulsan colectas de ropa, frazadas y alimentos para asistir a las familias más afectadas y garantizar que ningún alumno quede sin abrigo durante el invierno. Desde el sindicato remarcan que la escuela continúa desempeñando un rol fundamental de acompañamiento, aunque advierten que la creciente demanda social supera las posibilidades del sistema educativo.

