El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó las declaraciones de su par estadounidense, Donald Trump, y le reclamó que no interfiera en el proceso electoral brasileño previsto para octubre, cuando se elegirá a su sucesor.
«No se metan en las elecciones de Brasil», afirmó Lula durante una conferencia en Ginebra, donde participó como invitado de una cumbre del G7. El mandatario sostuvo que Trump «tiene derecho a tener sus preferencias electorales», pero remarcó que «las elecciones de Brasil son un problema de Brasil».
La respuesta llegó luego de que Trump calificara a Brasil como «un país un poco duro, un poco peligroso políticamente». Aunque ambos presidentes mantuvieron una reunión el mes pasado en Washington, el líder republicano también recibió a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a quien definió como «un joven inteligente que ama a su país».
Las declaraciones reavivan las tensiones diplomáticas entre Brasil y Estados Unidos en medio de un escenario político marcado por la cercanía de las elecciones presidenciales brasileñas.

